lunes, 19 de enero de 2015

ASÍ SOMOS, ASÍ ES NUESTRO COLEGIO.

El día 2 de Febrero comienza el periodo de matriculación de nuevos alumnos hasta el 2 de Marzo. Nosotros no queremos ser ni más ni menos y, aunque pensamos que hay cosas que podemos mejorar, creemos en lo que hacemos. Estamos seguros que quien apueste por nosotros se sentirá como en casa y nada defraudado.
Os presentamos, hoy que ha amanecido con nieve, las estancias principales de nuestro colegio.
Estamos a su disposición a primera hora de cualquier día de diario para enseñarles en persona y resolver las dudas, si las hubiese, que estimen oportunas.














jueves, 15 de enero de 2015

¿Mi hijo se porta muy bien en el colegio pero muy mal en casa? ¿Qué hago?.


Aunque no lo creas son muchos los casos donde un niño se porta muybien en el colegio pero muy mal en casa, esta es una conducta muy común y a continuación te ayudaremos entenderla.
En muchas ocasiones los niños se portan de una forma cuando están en casa y de otra completamente diferente cuando están en casa, es común que nos hablem maravillas de nuestros hijos, educado, respetuoso, callado y sin embargo en casa es un torbellino, no para, contesta y no obedece, y resulta que esto es mas normal de lo que parece.
Esta situación extraña y desconcertante hace que los padres intentemos tomar medidas inmediatamente, pero muchas veces hay primero que entender la situación, ¿Por qué ocurre esta situación?
niño caprichoso

¿Por qué un niño que se porta muy bien en el colegio pero muy mal en casa cuestiones para tener en cuenta?


  1. Un gran motivo puede ser que en casa sean demasiado estrictos, exigentes o inflexibles, y las expectativas tan altas pueden generar ese mal comportamiento en casa, pues es posible que en el colegio se sienta mucho más relajado.
  1. Puede darse la situación contraria, es decir que en casa san demasiado blandos, con límites infranqueables o con normas no muy estrictas, y eso puede ser muy malo para los niños. Es necesario colocar límites claro y normas en casa para que pueda tenerse una sana convivencia en casa, también el niño debe tener claro que en caso de incumplir las normas habrán consecuencias por ello, se debe ser coherente, contante y muy consiente para obtener los resultados adecuados.
  1. Por otro lado, puede tratarse de un problema de celos o a causa de la falta de atención en casa, esto puede darse en especial cuando se tiene varios hijos, así que debes ser muy equitativo con todos, darles las mismas oportunidades y entender sus necesidades emocionales y darles cariño de forma individual.
  1. Finalmente, esta situación puede darse porque el niño en el colegio permanece muy quieto o no tiene oportunidad de liberar toda su energía así que llega a casa y siente la necesidad de liberarla toda. Lo que puedes hacer inscribirlo a clases extracurriculares de alguna cosa que le guste, los deportes son los más recomendados pues son los que más ayudan a liberar energía.
En todos los casos, se hace necesario que se preste mucha atención a todas las actividades y emociones de cada niño, pues todos los casos pueden ser completamente diferentes y en torno a eso deben tomarse las medidas adecuadas.
Las anteriores 4 cuestiones deben convertirse en preguntas que deben ser respondidas para poder dar solución a los problemas de los niños, si usted es capaz de identificar las motivaciones de los niños para actuar bien en el colegio y mal en casa, con seguridad será capaz de solucionar este problema con gran efectividad.

domingo, 11 de enero de 2015

La educación en valores: la principal asignatura de la vida

Más “hay que” y menos “es que”. Gracias, Manolo Coloma, por darnos el comienzo de este artículo.
Su charla interesantísima en el Job Day de Valencia hablaba sobre valores como el compromiso. En un momento determinado Coloma dijo, con toda su fuerza, que:
 Hay que educar a los hijos y conseguir que en el equipo de trabajo se deje de decir ‘es que’ y se traduzca en ‘hay que’.

La frase resume la idea que os queremos transmitir sobre la importancia de educar en valores.

La educación en valores: la principal asignatura de la vida

Educar en valores es una misión que tenemos todos los que educamos, amamos, jugamos o interactuamos con niños, adolescentes y adultos. La educación en valores no se limita a la educación de niños, sino que es un eje transversal para el resto de nuestras vidas.
Cada vez que alguien se convierte en padre inicia su labor de educar en valores. Es el momento de responsabilizarse de la educación para minimizar el impacto de otras fuentes de influencia sobre el niño. Profesores y entrenadores también tendrán en este campo una gran responsabilidad.
No siempre coincidirán las escalas de valores que compartimos en casa con las que los niños reciben en otros ámbitos educativos. Los valores son frutos de la educación, el ambiente, las amistades o las circunstancias que nos rodean a todos.
En una familia, lo que es importante es decidir qué valores quieres para tu hijo y poder construir y cimentar vuestra escala de valores.

Crisis de valores

Estamos ante una crisis en la que padres y educadores conviven con las consecuencias nocivas de una educación sin valores.
Faltas de respeto o de disciplina, denuncias en el propio seno familiar, violencia física y verbal, acoso por las redes sociales y un largo etcétera describen una vida sin límite. Límites o ausencia de los mismos, cuyas consecuencias pueden condicionar la vida desde una edad temprana.
Debemos alejarnos de los estilos autoritarios o sobreprotectores que impiden educar con paciencia, rigor y rutina.
Hijos-La-educacion-en-valores2Los niños necesitan una misma dirección y que todos eduquemos con una base similar. La coherencia es importante para no despistar y desorientar al niño con lo que sí o con lo que no está permitido. Tenemos que tener claro qué queremos y hacia dónde vamos. Si no sabemos “el qué” no podemos practicar “el cómo”.
Acompañar y apoyar como padres a nuestros hijos en su crecimiento personal, educativo, deportivo y emocional implica la educación práctica de los valores que posibilitarán ese crecimiento.
De la misma manera que os preocupáis de que lleven los deberes hechos, de que se laven las manos antes de comer o de que se abriguen en invierno, os tenéis que preocupar diariamente de la educación en valores.
No vale con decir “tienes que ser respetuoso”. Debemos animar al niño y educarle en lo que hace mal, y reforzar todas las conductas apropiadas con el fin de que las repita. Tiene que ver, en sus figuras adultas de referencia -padres, hermanos y abuelos-, esa coherencia entre lo que se les pide a ellos y lo que hacen.
¿Cuántas veces se ha dicho que los niños son esponjas? Una forma de educar, además del ejemplo, es la lectura de cuentos sobre valores que les hagan pensar.
Es una propuesta abierta para que, con iniciativa, decidáis, según vuestras necesidades, qué valores y en qué orden se trabajan. Tenéis además que adaptarlos a la edad de cada miembro de la familia.
El reto que os proponemos es trabajar los valores en familia.

Tipos de valores

Es importante tener en cuenta que existen:
-Valores intrapersonales, que analizan el propio comportamiento y sus consecuencias. Por ejemplo, el respeto o la perseverancia.
-Valores interpersonales, que favorecen la convivencia con los demás. Por ejemplo, ser tolerante o generoso.
-Valores ambientales, que fomentan la responsabilidad y el respeto con el entorno. Por ejemplo, la responsabilidad con conductas de reciclado, no mal usar recursos como el agua, la luz o la calefacción o no dejar residuos en la naturaleza.
Hijos-La-educacion-en-valores1

12 meses, 12 valores (#12meses12valores en Twitter)

A partir de esta clasificación, preparad vuestra lista de valores. Desde nuestra experiencia os proponemos 12 valores: uno para cada mes de este nuevo año.
Enero: Respeto
(Abierto hashtag en Twitter #EneroRESPETO ¡Participa y comparte tus ideas, artículos, vídeos relacionados con el respeto!)
Febrero: Cooperación
Marzo: Diálogo
Abril: Humildad
Mayo: Paciencia
Junio: Sinceridad
Julio: Responsabilidad
Agosto: Tolerancia
Septiembre: Esfuerzo
Octubre: Creatividad
Noviembre: Amistad
Diciembre: Generosidad
Quedan muchos más: prudencia, justicia, igualdad, honestidad, autonomía, gratitud…
Utilizad la creatividad: podéis diseñar tablas, cartulinas, collages. Tratad de que el resultado esté a la vista para que facilite el entrenamiento del valor.

Pasos para elaborar la tabla

- Anota el valor que hay que trabajar.
- Dedica espacio a cada miembro de la familia, incluidos vosotros, los padres.
- Define el valor y pon ejemplos para que el niño lo asimile.
- Id anotando cada paso que dais en relación al valor. Apuntad los logros.
- Si queréis reforzar el trabajo, pintad o pegad recortes que ilustren cómo se ha sentido el niño cuando cumple con el valor elegido.
- Anotad el refuerzo que se da a cada miembro de la familia. Se puede hacer una lista de palabras de agradecimientos, gestos o premios conseguidos.
- Hablad en el día a día de ejemplos de personas que practican los valores. Cuéntales historias que ocurren y pregúntales cómo actuarían ellos. No en grandes sermones, porque no los escuchan.
Los padres deseamos hijos que sean personas de bien, y para ello tienes que implicarte en la educación en valores. No olvidemos que sin valores no se puede vivir ni convivir.

Alguna bibliografía de interés sobre valores

A continuación os dejamos títulos de libros que educan en valores que os pueden ayudar en vuestra labor.
Esta lista está abierta a otros libros que nos podáis hacer llegar, y así entre todos compartir y ayudar en esta tarea educativa de la que somos responsables.

viernes, 9 de enero de 2015

Consejos para una alimentación infantil sana

La alimentación es básica para el correcto desarrollo del niño, y es en la infancia cuando se establecen las bases para una adecuada nutrición el resto de la vida. Aquí os presentamos algunosconsejos para una alimentación infantil sana, pequeñas (o grandes) cosas que podemos hacer desde que son pequeños para comer saludablemente en familia.
Y es que hay que procurar una buena nutrición incluso en crisis, estableciendo unos hábitos correctos con el día a día. Hay algunas cosas que podemos hacer para enseñarles a los niños cómo hacer elecciones saludables.
Aquí os ofrecemos el decálogo para una alimentación infantil sana, con los consejos que podemos seguir para que crezcan saludablemente al tiempo que conocerán más el entorno de la alimentación y les hará más autónomos y responsables ante la nutrición.
Involucrar a los niños en la alimentación
Los niños que se divierten y se involucran en las comidas aprenderán de manera sencilla lo que es más sano para ellos. La experiencia de hacer la compra con nosotros, escoger los alimentos, ayudarnos a preparar la comida… les familiarizará con todos aquellos alimentos que son beneficiosos para la salud. Podemos tener un pequeño huerto (si la casa lo permite) o pequeñas plantas aromáticas para que vean de dónde sale la comida.
Podemos jugar a hacer la compra en casa, con nuestro dinero imaginario y visitando la frutería, la pescadería… Hemos de dejar que los niños exploren y aprendan, incluso si escogen alimentos menos recomendables podemos explicarles por qué lo son, por qué es mejor que sean anecdóticos en la dieta (sin excluirlos por completo)…
Hablarles sobre los alimentos
En el colegio ya irán descubriendo nociones sobre hábitos saludables, pero es en casa donde debe empezar esta información, incluso antes de que empiecen a ir a la escuela. Por ello incluso los más pequeños pueden aprender qué es lo saludable y qué no lo es, hasta llegar a leer e interesarse por las etiquetas y a hacer elecciones saludables.
Hablando con ellos, explicándoles por qué son mejores unos alimentos que otros, por qué una alimentación sana y equilibrada les hará más felices, irán adquiriendo buenos hábitos y comprendiendo por qué lo hacen.
Tentempiés y meriendas saludables
Todos hemos recurrido a los zumos envasados o a los gusanitos en alguna ocasión, pero hacer de ello una costumbre puede repercutir negativamente en la salud de los pequeños. Por ello es importante ofrecer snacks y meriendas más saludables, optando por frutas y verduras, zumos naturales, bocadillitos, yogur… En definitiva, tentempiés bajos en grasas y azúcares.
Las chucherías no están prohibidas, pero han de ser consumidas de manera ocasional. Existen muchas alternativas a las chucherías que a los niños pueden parecerles realmente apetecibles, es cuestión de probar y dejarles que escojan de entre esos snacks más saludables los que más les gustan.
Una dieta variada
La mejor manera de alcanzar un estado nutricional adecuado es incorporar una amplia variedad de alimentos a nuestro menú diario y semanal. La variedad en la alimentación es tan importante porque no existe un alimento que contenga todos los nutrientes esenciales para nuestro organismo: cada alimento contribuye a nuestra nutrición de una manera especial y cada nutriente tiene funciones específicas en nuestro cuerpo.
Para gozar de buena salud, nuestro organismo necesita de todos ellos en cantidad adecuada. La pirámide de la alimentación quiere representar esta variedad.
Cocinar saludablemente
De nada sirve llenar nuestra despensa de alimentos variados y saludables si no los preparamos adecuadamente y por ejemplo utilizamos los fritos en exceso, o empleamos demasiada sal en la elaboración de los platos…
También hay ciertos nutrientes que, como las vitaminas, son muy delicados y requieren de nuestro cuidado para no ser destruidos, tanto en el momento de la preparación, como en el de la cocción. Como el calor y otros factores destruyen ciertas vitaminas y minerales, alterando así el valor nutritivo de los alimentos, hemos de tener en cuenta las características de cada alimento para no cocinarlos en exceso.
El baño maría, la cocción al vapor, la plancha, las frutas y verduras crudas y bien lavadas o peladas… son opciones que se deben incorporar en la dieta familiar.
Cinco comidas al día
Aunque es normal que los mayores nos saltemos alguna de estas citas importantes al día, los expertos en nutrición recomiendan realizar como mínimo, cinco comidas al día. Por lo tanto, lo ideal sería seguir la siguiente distribución: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena, y hemos de procurar que así sea para nuestros hijos. El desayuno es de especial importancia y no se puede suprimir para que los niños empiecen el día con energía.
Seamos su ejemplo
De nada sirve hablarles de lo buenas que son las frutas y las verduras si nosotros, los adultos, no las incluimos en nuestra dieta. Creo firmemente que, cuando los pequeños ya pueden comer de todo, lo mejor es que toda la familia tenga el mismo menú (en todo caso, con ligeras variaciones, y por supuesto en cantidades diferentes).
Si les mostramos que comemos saludablemente, haciendo esto de manera constante, ellos verán cuál es el modo habitual y “normal” de comer, a lo largo de los años y llevarán esos hábitos a su vida adulta y a las próximas generaciones.
Comamos en familia
El ritmo de vida actual no siempre lo permite, pero la hora de comer en familia es muy importante, sirve para disfrutar de la comida saludable, educándolos indirectamente con nuestro ejemplo, y fomentar la comunicación con nuestros hijos.
Alrededor de la mesa, además, se aprende hábitos como el lavado de manos, los buenos modales, la tranquilidad mientras se come… La televisión es un enemigo de la comunicación a la hora de comer.
Alimentación sana, y segura
La alimentación saludable se entiende como el conjunto de consejos para lograr una nutrición sana, pilar de la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, pero también segura, exenta de riesgo para la salud.
La compra, manipulación y cocinado de alimentos ha de seguir todas las normar de higiene para un consumo seguro, no se ha de romper la cadena de frío en los alimentos refrigerados, hay que lavarse bien las manos y los utensilios a la hora de cocinar…
Busquemos el cambio
Podemos contribuir a que el entorno sea más adecuado para una alimentación infantil sana. Podemos reclamar al colegio que ofrezcan menús más saludables en los comedores escolares, que no haya snacks perjudiciales para la salud al alcance de los niños o que no se repartan en las fiestas…
Las asociaciones de consumidores también estarán abiertas a nuestras quejas por anuncios de comida basura que consideremos inadecuados, y existen leyes al respecto, ya que la publicidad influye mucho en lo que comen o quieren comer nuestros hijos.
Siguiendo todos estos consejos para una alimentación infantil sana conseguiremos que nuestros hijos se alimenten mejor y sin riesgos innecesarios, con el consiguiente beneficio sobre la calidad de vida y la salud presente y futura de toda la familia.



jueves, 8 de enero de 2015

Pautas para favorecer el aprendizaje de la escritura.


La escritura es una de las habilidades fundamentales en nuestro mundo actual. Es una herramienta de comunicación esencial, que nos permite no solo transcribir el lenguaje hablado, nos da la oportunidad de transmitir experiencias, sentimientos, ideas, opiniones y conocimientos.
Saber dejar por escrito mensajes con sentido adecuado y completo es muy importante.
Es una habilidad fundamental, pero no es una tarea sencilla. El aprendizaje de la escritura implica muchas habilidades que no siempre se trabajan adecuadamente. Es habitual que la enseñanza de este proceso se quede simplificada en el mero conocimiento de las letras y su trazo adecuado. Implica mucho más que esto, esta habilidad es fundamental, pero es solo el comienzo, los pequeños han de ir más allá, se debe profundizar en la comprensión de estructuras sintácticas(las mismas palabras significan lo mismo, pero el orden en que aparezcan puede cambiar por completo el sentido y significado del mensaje), los signos de puntuación y las reglas ortográficas.
escritura
EL APRENDIZAJE DE LA ESCRITURA
Este aprendizaje no se produce de forma natural como ocurre con el lenguaje hablado. Su dominio contribuye al desarrollo del lenguaje y del pensamiento, y en general a un dominio de la expresión y comunicación en general.
¿Cuál es la dificultad?
Aprender a escribir precisa de un cierto grado de desarrollo intelectual y motor.
En un primer momento, es necesario que los pequeños estén preparados para el aprendizaje, deben trabajarse habilidades previas al proceso, como son la grafomotricidad (dominio de los movimientos de la mano), orientación espacial (para escribir en el sentido y orientación adecuadas), atención (es necesario cierto grado de concentración y atención), memoria visual y auditiva (los pequeños han de memorizar las distintas letras y sus sonidos), discriminación fonológica (capacidad de reconocer los diferentes sonidos de las letras, asociar el fonema (sonido) con el grafema (letra escrita)).
Poco a poco debemos ir favoreciendo el desarrollo de otras habilidades en los niños y  niñas, habilidades esenciales como la comprensión de las estructuras sintácticas(orden de las palabras para crear diferentes mensajes), signos de puntuación (pausas adecuadas que contribuyen a dar un sentido completo y legible a lo escrito), reglas ortográficas.
Pautas para favorecer el aprendizaje de la escritura
  • Edad y evolución del proceso. Cada niño y niña sigue su propio ritmo de aprendizaje y de desarrollo. Es importante seguir las etapas de los pequeños, adelantarnos al proceso no es bueno, ya que creara problemas y dificultades en su aprendizaje. Más o menos alrededor de los 5 años los pequeños han alcanzado un nivel de desarrollo adecuado para comenzar a escribir.
    • Antes de los 5 años. Estimular habilidades previas, para que los niños estén preparados para el aprendizaje. Habilidades de desarrollo de la grafo motricidad, orientación espacial, atención y memoria.
    • Alrededor de los 5 años. Comenzaremos con el aprendizaje de las letras y su reproducción escrita.
    • A los 6 años, lo normal es que los niños y niñas conozcan todas las letras y sean capaces de escribirlas.
    • Poco a poco iremos avanzando en el proceso, es importante que vayamos más allá de la simple copia de palabras y frases aun en estos primeros momentos. El niño y/o niña debe comprender que la escritura no es una habilidad de copia de modelos, sino que sirve para expresarnos, por ello le pediremos que cree sus propias frases.
    • En torno a los 8-10 años, trabajaremos la comprensión de estructuras sintácticas y reglas ortográficas.
    • De los 10 a 12 años, insistiremos en la creación de mensajes escritos con sentido.
    • De los 12 a los 14, continuaremos con la creación de mensajes escritos, haciendo que estos sean más extensos y con un mayor dominio.
  • Pautas generales
    • Aprovecha lo que los niños y niñas conocen, las letras que ya conocen, las que forman su nombre o el de sus amigos y compañeros.
    • Aprovecha su curiosidad natural y sigue sus intereses. Cuando nos preguntan cómo se pone una palabra, cual es esa letra, etc.
    • Ayúdales a crear el hábito de escribir  mensajes.
    • Con las mismas palabras cambia el sentido del escrito, para que lo comprendan.
    • Estimula la lectura.
    • Favorece la construcción de los aprendizajes.
Celia Rodríguez Ruiz
Psicóloga y Pedagoga

lunes, 5 de enero de 2015

Cómo dictar normas de comportamiento en la casa.

En muchas ocasiones los padres tienen problemas con el comportamiento de los niños en la casa,  es decir los pequeños se tornan desobedientes, rebeldes, peleadores y esto hace que los padres necesiten saber qué Normas de comportamiento y de qué manera enseñárselas a los hijos.

normas de comportamiento

Puntos para saber cómo inculcar normas de comportamiento en la casa

1.   Es importante determinar ciertas situaciones que pueden estar sucediendo con el niño y en razón de ello adquiere ciertos comportamientos no adecuados para sus padres y hermanos mayores. El trato con cada niño será diferente, todo en función del por qué suceden las cosas dentro del hogar.
Con lo anteriormente dicho se expresa la necesidad de que los padres tengan en cuenta que se deben acercar a sus hijos en forma objetiva, es decir, entrar a conocer de cerca el problema del niño y luego sí en función de ello comenzar a inculcar en él las normas pertinentes y con las cuales se pueda ayudarlo.
2.  Los padres que están pensando en fomentar Normas de comportamiento para sus niños en la casa, deben primero ser neutrales, esto quiere decir las normas son para todos los niños, no solo para los que están adoptando el comportamiento inadecuado, de igual forma los padres también deben respetar las normas, como ejemplo a los niños.
Para dar a conocer las normas en la casa se debe reunir a toda la familia e informar las mismas. Para que así los niños no digan que no conocían dichas normas. Cuando la mayoría de las personas del hogar cumplen con las normas, se estará en condiciones de corregir a los niños que no hagan lo correcto o que incumplan dichas reglas.
3.  Se debe tener claridad en las reglas y sus consecuencias; esto le hará ver al niño que se  está buscando protegerlo y no cohibirlo de su libertad. A algunos padres les parece mejor el camino de la imposición, sin embargo, con el paso del tiempo los pequeños harán lo que les parezca, porque no encuentran importancia en las normas establecidas.
Las Normas de comportamiento no se deben romper, para que los niños conozcan la importancia de las mismas, se les puede mostrar a los pequeños ejemplos de los resultados que obtuvieron personas que rompieron las normas y de otros que cumplieron con las reglas establecidas por sus padres y maestros en la escuela.
4.  Uno de los errores que no se puede cometer es el de negociar con ellos, a los niños se debe demostrar que se les ama, sin embargo, se debe dejar en claro que ellos siguen siendo hijos y deben someterse a las normas de la casa, las cuales se elaboran para ayudarles en su formación como personas de éxito.
Las Normas de comportamiento se pueden aplicar, sin que los niños se sientan lastimados por ellas y por el contrario sientan que sus padres son sus amigos, ayudadores y sus protectores en todas las circunstancias en las que ellos puedan estar.

sábado, 3 de enero de 2015

¿CUÁNTOS REGALOS DEBE RECIBIR UN NIÑO EN NAVIDAD?

La imagen más habitual en la mañana de Navidad o de Reyes en cualquier casa en la que hay niños es la de los pequeños abriendo un paquete tras otro, rasgando el papel de regalo a toda velocidad para descubrir rápidamente qué contiene y pasar al siguiente. Un festín que se suele repetir en casa de los abuelos o de los tíos.
Papá Noel y los Reyes Magos suelen ser generosos, pero hay ocasiones en las que se pasan y dejan a algunos niños un verdadero arsenal de juguetes. ¿Son realmente afortunados al recibir tanto? Psicólogos y pedagogos lo tienen claro: la abundancia de regalos no es favorable para los niños. "Al darles todo lo que piden, se vuelven inmaduros e insaciables. A la larga, se convertirán en adultos insatisfechos, para los que nunca nada será suficiente". Así de rotunda lo resume Alicia López de Fez, directora de Centro de Psicología López de Fez en Valencia.
La primera consecuencia que tiene estar colmado de regalos es que "el niño no puede atenderlos a todos, le creamos una cierta dispersión y es imposible que juegue con todo", apunta Victòria Gómez Serés, vicepresidenta del Col·legi de Pedagogs de Catalunya. "Suelen tener más de los que pueden disfrutar. Si se convierte en algo normal, se pierde la emoción", alerta la psicopedagoga Maite Vallet.
También es frecuente que a los Reyes Magos se les vaya la mano con el valor de lo regalado. "Cuando son muy caros, desproporcionados para su edad, anestesian a los niños en valores como la austeridad", añade López de Fez.
LA SOLUCIÓN ESTÁ EN LA ANTICIPACIÓN
¿Qué pueden hacer los padres? La receta es sencilla pero requiere que la practiquen a lo largo de todo el año: establecer límites. Si a los hijos se les va enseñando que no pueden tenerlo todo, a evitar el consumismo y a apreciar el valor de las cosas, cuando llegue la Navidad entenderán que no se pueden pedir el catálogo de juguetes entero y que esta época no se trata de una competición por recibir mucho y caro.
Los padres deberían ponerse de acuerdo con Papá Noel y los Reyes Magos con antelación y "velar para que no haya una invasión de regalos. Si no, se mete a los niños en una vivencia de consumismo", exhorta la psicóloga María Jesús Álava.
Su colega López de Fez coincide en que son los padres quienes deben "poner límites al número de juguetes que van a recibir sus hijos, teniendo en cuenta lo que es necesario, coherente y prioritario". A los paquetes que el niño descubre en su casa el 25 de diciembre o el 6 de enero (o ambos), se suman los que aparecen en la zapatilla que los abuelos, tíos u otras personas cercanas ponen por ellos. En ese caso, los padres también deben llevar la voz cantante y establecer "un diálogo sereno y cordial, diciéndoles que se entiende que lo hacen con la mejor intención, pero explicándoles los efectos negativos del exceso de regalos en los niños", aconseja esta especialista.
ESCRIBIR LA CARTA CON ELLOS
Los padres también tienen una oportunidad de oro en el momento de escribir la carta a los Reyes junto a sus hijos para acotar qué y cuánto van a pedir. "Si vemos el catálogo de juguetes con él, podemos ir proponiéndole alguno o explicándole por qué otro igual es mejor descartarlo y así nos anticipamos. Además, antes de pensar en qué nos haría ilusión a nosotros, hay que tener en cuenta qué es lo que el niño necesita y qué juguete va a despertar sus habilidades cognitivas, sociales o motrices", recomienda Gómez Serés. Según el coach de padres David Cuadrado —ponente en el evento el evento Gestionando Hijos celebrado el 11 de diciembre en Madrid junto a Vallet y Álava—, si el niño pide un videojuego, por ejemplo, es mejor aconsejarle uno que fomente buenos valores "en vez de otros ultracompetitivos o violentos".
"Es bueno que los padres pregunten a los niños qué regalos les hace realmente ilusión recibir, porque eso obliga a los pequeños a hacer una selección. Se trata de minimizar las elecciones impulsivas que hacen influenciados por la publicidad", añade López de Fez.
DOSIFICAR Y COMPARTIR
Si pese a todos los esfuerzos los camellos vienen bien cargados, los expertos recomiendan dos alternativas. La primera es que los padres se encarguen de dosificar esos juguetes a lo largo del tiempo. Según la psicóloga Vallet, "si los Reyes se pasan, se puede guardar parte de los regalos e irlos sacando cuando el niño le haya dado todo el uso a los juguetes que tiene". Con ella coincide Gómez Serés: "La misión de los papás es ver a qué juega más y qué le viene mejor en cada momento y guardar lo demás para otras celebraciones".
La segunda opción es despertar en el niño el deseo de compartir. "Si el niño recibe por ejemplo seis regalos, ¿por qué no le planteamos si quiere donar uno para otro niño que no tenga?, plantea Cuadrado. "Lo haga o no, por lo menos conseguiremos que piense sobre ello".