jueves, 21 de enero de 2016

8 puntos esenciales para criar a un niño feliz.

Lo que hace felices a los niños podría sorprenderte. Los expertos en desarrollo infantil que estudian el tema afirman que la felicidad no es algo que puedes darle a un niño como un regalo. Es algo que les puedes enseñar.
Edward Hallowell, psiquiatra y autor de The Childhood Roots of Adult Happiness (Las raíces infantiles de la felicidad adulta), dice que los niños demasiado mimados, ya sea porque reciben demasiados juguetes o porque se les resguarda de sentirse incómodos emocionalmente, son más propensos a ser adolescentes aburridos, cínicos e infelices.  “Los mejores indicadores de felicidad futura son internos, no externos”, asegura Hallowell, quien enfatiza la importancia de ayudar a los niños a desarrollar recursos internos que puedan utilizar a lo largo de sus vidas.
Afortunadamente, no tienes que ser una experta en psicología infantil para animar a tu hijo a encontrar la fuerza interior y la sabiduría que se requieren para superar los altibajos de la vida. Con paciencia y flexibilidad, cualquier padre de familia puede establecer las bases para una vida llena de felicidad.
Aprende a leer las emociones de tus hijos. Tu pequeño seguramente sabe muy bien cómo demostrarte cuándo algo lo hace feliz o lo entristece. Su carita se ilumina con una enorme sonrisa cuando llegas a casa o llora desconsoladamente cuando no encuentra su adorado osito de peluche. Pero, aun así, tal vez te preguntes si en general es feliz.
Las señales pueden ser obvias: un niño feliz sonríe, juega, muestra curiosidad, deja ver interés en otros niños y no necesita estimulación constante. Y al contrario, afirma Hallowell, las señales de un niño desdichado son igualmente claras: “Es retraído, callado, no come mucho, no se involucra espontáneamente con otros niños, no juega, no hace preguntas, no ríe ni sonríe y habla muy poco”.
Que un niño sea naturalmente tímido o introvertido, no ría ni interactúe mucho no significa que sea desdichado. La timidez no es lo mismo que la tristeza, pero tendrás que esforzarte más para descifrar sus señales. Hallowell indica que hay que estar alerta para ver si se dan cambios significativos en su conducta (por ejemplo, si se vuelve más aislado o temeroso) que pudieran sugerir algún problema que requiere atención.
Paul C. Holinger, profesor de psiquiatría del Centro Médico Rush-Presbyterian-St. Luke’s en Chicago ha identificado nueve “señales” innatas que los niños usan para comunicar sus sentimientos. También puedes reconocer estas señales en tu pequeño. Dos de las señales, “interés” y “placer” son sentimientos positivos, mientras que las señales negativas, sobre todo “angustia”, “enojo” y “miedo”, indican que el niño es desdichado.
La mayoría de los padres reconocen que un niño miedoso que se angustia fácilmente no es un niño feliz, pero Holinger comenta que muchos papás no reconocen que un niño enojado usualmente está expresando tristeza. Sin importar la edad, “el enojo es simplemente angustia excesiva”, dice Holinger. Cuando tu hijo golpea a su hermano o avienta sus juguetes, eso significa que está angustiado más allá de su nivel de tolerancia.
Probablemente, tu hijo tiene su propia forma de demostrarte que está pasando por un momento difícil. Algunos se retraen y otros hacen un berrinche o se vuelven demasiado apegados a la mamá o al papá. Al ir conociendo mejor el temperamento de tu hijo, captarás mejor las señales de que algo no anda bien en su mundo.
Diviértanse juntos. Aunque el entretenimiento constante y comer helado de postre puede ser el sueño de todos los niños, lo que realmente hace más feliz a tu pequeño es más sencillo: tú. Y esa es la primera clave para criar a un niño feliz, dice Hallowell. “Relaciónate con ellos, juega con ellos”, aconseja. “Si tú te estás divirtiendo con ellos, ellos se están divirtiendo. Si creas lo que llamo una ‘niñez conectada´, darás el mejor paso para garantizar que tu hijo será feliz”. 
El juego genera alegría, pero también es la forma en que tu hijo desarrolla habilidades esenciales para su futura felicidad. El juego no estructurado le permite descubrir lo que le gusta hacer — construir torres con bloques de madera, jugar al hospital con sus animalitos de peluche lo cual puede orientarlo hacia una carrera que le satisfará. 
Ayúdalos a perfeccionar sus talentos. La receta de Hallowell para crear felicidad de por vida incluye un aspecto sorprendente: las personas felices son a menudo aquellas que dominan una habilidad. Por ejemplo, cuando tu nene practica cómo lanzarte una pelota aprende de sus errores, aprende persistencia y disciplina, y luego experimenta la dicha de tener éxito debido a sus propios esfuerzos. 
También obtiene el beneficio de ganarse el reconocimiento de otros por su logro. Y lo que es más importante, descubre que tiene algo de control sobre su vida: si trata de hacer algo, tiene la satisfacción de darse cuenta de que, con persistencia, llegará a lograr lo que se propone. Los estudios muestran que este sentimiento de control que se experimenta a través de dominar algo es un factor importante que determina la felicidad adulta. Hallowell advierte que los niños, como los adultos, necesitan seguir sus propios intereses o no habrá dicha en sus logros. 
Cultiva hábitos sanos en tu hijo. Mucho sueño, ejercicio y una dieta saludable son importantes para el bienestar de todos, sobre todo de los niños. Los niños pequeños hacen ejercicio de manera innata. Darle a tu hijo tiempo de sobra para corretear afuera le ayudará con sus estados de ánimo. 
Y presta atención a su necesidad de tener orden en su vida: aunque algunos niños se adaptan fácilmente a distintos horarios y circunstancias, la mayoría de ellos disfrutan y son más felices con un horario establecido que les permite saber qué va a suceder.
Tal vez también es bueno que prestes atención a cualquier conexión entre el estado de ánimo de tu hijo y ciertos alimentos. Algunos padres encuentran que aunque el azúcar puede dar a su hijo energía momentánea, también puede ocasionar cambios bruscos de humor y conducta agresiva. Las alergias y la sensibilidad a ciertos alimentos también pueden jugar un papel importante en la conducta y el estado de ánimo de tu hijo.
Deja que trate de resolver sus problemas. Algunos padres creen que criar a un niño feliz tiene que ver con hacer que todos sus problemas se solucionen. Pero Carrie Masia-Warner, psicóloga infantil y subdirectora del Instituto de ansiedad y trastornos del estado de ánimo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, ve esto como un grave error que cometen muchos padres amorosos y bienintencionados.
“Los padres tratan de arreglar siempre las cosas para sus hijos, tratan de hacerlos felices todo el tiempo. Eso no es realista. No trates de arreglar las cosas siempre”, aconseja Masia-Warner. “Los niños necesitan aprender a tolerar algo de angustia, algo de desdicha. Deja que luchen, que resuelvan las cosas por sí mismos, porque eso les permite aprender a enfrentarse a los problemas”
Hallowell está de acuerdo en que permitir que los niños pasen por diversas experiencias, incluso difíciles o frustrantes, les ayuda a llenar la reserva de fuerza interior que conduce a la felicidad.
Ya sea que un niño tenga 7 meses de edad y esté tratando de gatear o 7 años y tenga dificultades con las sumas y restas, Hallowell indica a los padres que aprenderá a arreglárselas con la adversidad simplemente confrontándola una y otra vez hasta superarla con éxito.
Aprender a lidiar con las inevitables frustraciones de la vida es crítico para la felicidad de tu hijo en el futuro. Esto no significa que los niños no deban pedir ayuda si la necesitan, pero tu papel es ayudarlos a que encuentren una solución ellos mismos, no proporcionársela.
Si tu pequeño desarrolla un sentido de independencia y confianza, eso puede llevarlo a tener más autoestima y a ser más feliz. Una forma de ayudar a tu hijo a desarrollar estas cualidades es dejar que juegue solo durante 10 ó 15 minutos, varias veces al día.
Permítele estar triste o enojado. Cuando tu hijo se va a un rincón a hacer pucheros en una fiesta de cumpleaños, tu reacción natural podría ser empujarlo a unirse a la diversión, pero es importante permitirle que esté infeliz. A Hallowell le preocupa que “algunos padres se angustian cada vez que sus hijos sufren un poco de rechazo, no los invitan a una fiesta de cumpleaños o lloran porque no obtuvieron lo que querían”. 
Los niños necesitan saber que a veces es normal sentirse desdichados. Es, sencillamente, parte de la vida. Y si tratamos de rescatarlo de cualquier desdicha, podríamos estarle enviando el mensaje de que está mal sentirse triste. Necesitamos dejarlos experimentar sus sentimientos, incluyendo la tristeza. 
Puedes alentar a tu hijo a dar nombre a sus sentimientos y a expresarlos verbalmente. Incluso aunque no hable todavía, puedes mostrarle fotos de rostros y preguntarle cuál de esos sentimientos es igual al que él está sintiendo. Los niños pequeños comprenden muy rápidamente las palabras que tienen que ver con su estado emocional, como “contento” o “enojado”. Cuando pueden expresar con palabras sus emociones, adquieren una nueva capacidad de reconocer y regular sus sentimientos. 
Enséñale a compartir y a pensar en los demás. Conforme tu hijo pequeño va creciendo puedes irle enseñando la importancia y satisfacción que existe en ayudar a otros. Algunos estudios muestran que las personas que se interesan por su alrededor tienden a sentirse menos deprimidos. Los especialistas sugieren que fomentar la caridad y ayudar a los demás es una parte importante de la vida familiar y los niños pueden beneficiarse mucho de ello. Incluso ayudar en casa con pequeñas tareas hará que tu hijo aprenda el sentido de contribuir. 
Sé un modelo de conducta. Según Dora Wang, profesora agregada de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo México y madre de Zoe, de 3 años de edad, los estudios muestran que puedes pasarles tu temperamento a tus hijos, no necesariamente a través de tus genes, sino a través de tu propio comportamiento y forma de criarlos. 
Para bien o para mal, los niños perciben el humor de sus padres. Incluso los bebés pequeños imitan el estilo emocional de sus papás, lo cual de hecho activa vías neurales específicas. En otras palabras, cuando sonríes, tu hijo sonríe y su cerebro se “prepara” para sonreír. Pero sé sincera porque tu hijo notará si estás actuando. Si disfrutas de las cosas pequeñas de la vida y expresas a menudo qué te hace sentirte agradecida, serás un modelo positivo de conducta para tu hijo. 
Eso no quiere decir que tengas que esconder tus emociones negativas. Puedes dejar que tu pequeño vea que estás triste porque rompiste tu florero favorito. Y si añades que eso significa que ahora podrás comprar uno más grande, le enseñarás a tu hijo que la tristeza es parte de la vida y al mismo tiempo le mostrarás que siempre se puede encontrar un resquicio de esperanza. 
Sin embargo, si te encuentras constantemente estresada o deprimida, es importante que busques ayuda. “Los padres de familia que tienden a estar deprimidos a menudo no son buenos para proporcionar disciplina y orden de manera constante, ni para alabar a sus hijos con constancia y divertirse con ellos. Todo esto puede contribuir a problemas emocionales”, dice Masia-Warner. 

Fuente: espanol.babycenter.com

lunes, 18 de enero de 2016

Consejos y recursos para educar a tus alumnos contra la violencia machista.


Consejos y recursos para educar a tus alumnos contra la violencia machista
Según datos de la ONU, un 35 % de mujeres en todo el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual en el contexto de relaciones de pareja o violencia sexual fuera de relaciones de pareja. En el caso de España, los datos descubren que desde 2003 han muerto en nuestro país 789 mujeres víctimas de la violencia machista. La educación es una herramienta muy importante para evitar que esta lacra social continúe y, como docente, puedes contribuir a que tus alumnos entiendan este terrible problema, sean capaces de reconocer la violencia machista y actúen para borrarla de nuestra sociedad. Te damos cinco consejos y multitud de recursos para que trates este tema en clase.

CINCO CONSEJOS PARA CONCIENCIAR CONTRA LA VIOLENCIA MACHISTA.

  1. 1. Fomenta la igualdad en el aula. La educación en igualdad es muy importante para crear una sociedad respetuosa con las mujeres. Mantén un clima de consideración en clase, con participación equilibrada de alumnos y alumnas, huye de estereotipos y no toleres faltas de respeto o comentarios despectivos. Además, cuando prepares un tema para clase, recuerda incluir a mujeres que hayan destacado en ese ámbito, ya sea la ciencia, la literatura, el arte, el deporte o la historia. Dar presencia a figuras femeninas respetadas y autosuficientes proporciona modelos a seguir y sitúa a las mujeres al mismo nivel que los hombres. Puedes encontrar material muy interesante en:
    - Material didáctico para ESO y Bachillerato El feminismo atraviesa la historia 
    - Campaña de Solidaridad Don Bosco X la equidad de género, con materiales didácticos y recursos.

  2. 2. Entrena su pensamiento crítico. Analizad anuncios y mensajes en los medios en busca de imágenes machistas, que denigren a la mujer o fomenten estereotipos de sumisión. Es importante que tus alumnos y alumnas aprendan a juzgar y plantearse el bombardeo publicitario e informativo que les rodea, en vez de asumir los roles que les imponen. Estos enlaces pueden ayudarte:
    - Charla Killing us softly 4, de Jean Kilbourne, sobre la imagen de las mujeres en la publicidad
    - ¿Bellas o bestias? Las mujeres en el cine de dibujos animados, unidad didáctica para analizar la imagen femenina en las películas infantiles
    - El rol de la mujer en la publicidad, de la década de 1940 hasta hoy y ejemplos actuales más sutiles que a veces pueden pasar desapercibidos

  3. 3. Muéveles a la reflexión. Es importante que tus alumnos sean conscientes del problema que supone la violencia machista en nuestra sociedad, que reaccionen ante él y se impliquen para solucionarlo. Los siguientes contenidos audiovisuales te ayudarán a plantear el problema desde diferentes ángulos:
    - Corto Majorité Opprimé, de Eléonore Pourriat
    - Cortometraje Cut, protagonizado por Keira Knightley
    - 120 dibujos contra la violencia sexista recopilados por El País
    - Póster y tríptico de la campaña No te cortes del Ayuntamiento de Madrid

  4. 4. Realiza actividades de prevención. Para evitar futuros conflictos o problemas de violencia en la pareja y la familia es fundamental prevenir y concienciar a los alumnos en el día a día. Además, la Secundaria es el momento perfecto para comprender cómo es una relación sana y qué comportamientos no deben tolerarse en el ámbito de la pareja. Escucha a tus alumnos y atiende a cualquier conducta que pueda resultarte preocupante y pon en práctica actividades que trabajen la igualdad de género, las relaciones tóxicas o el maltrato, con el fin de que asimilen el mensaje y lo apliquen en su vida cotidiana. Algunas opciones para trabajar estos temas son:
    - Proyecto Caminos de igualdad de OXFAM Intermón, integrado en la longeva iniciativa Conectando Mundos. La inscripción para centros que estén interesados en participar está abierta hasta el 14 de enero de 2016.
    - No te líes con chicos malos, guía no sexista para chicas.
    - Y tú, ¿te apuntas a romper con el machismo?, cuadernillo de actividades a partir de cómics.
    - Actividades para el aula del blog X Igual, un programa educativo dirigido a centros de enseñanza Secundaria.

  5. 5. Recurre a la literatura y al cine. Puedes seleccionar libros o películas que traten el tema de la violencia física o psicológica contra las mujeres. Ya sean testimonios reales, relatos dramatizados o novelas, películas completas o fragmentos seleccionados, pueden ser una buena forma de acercar el tema a tus estudiantes de forma transparente, directa y reflexiva. Además, puedes combinarlos con comentarios de texto o actividades. En esta web tienes una selección de audiovisuales y lecturas recomendadas. También puedes buscar en la web Cine para estudiantes. Tras la película o el cortometraje podéis reflexionar o realizar actividades como ésta sobre Reviviendo a Ofelia o esta sobre Te doy mis ojos. 

martes, 12 de enero de 2016

La fantasía, el interés y la baja autoestima, motivos por los que los niños mienten.

  • La imaginación y la dificultad para distinguir entre la fantasía y la realidad, intentar conseguir algo que les interesa o la baja autoestima son algunas de las razones más habituales por las que los niños pueden desarrollar tendencia a mentir, según la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE).

La imaginación y la dificultad para distinguir entre la fantasía y la realidad, intentar conseguir algo que les interesa o la baja autoestima son algunas de las razones más habituales por las que los niños pueden desarrollar tendencia a mentir, según la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE).
En un documento titulado '¿Qué podemos hacer para que el niño sea sincero?', la organización de educadores señala también entre otras causas la necesidad de "llamar la atención de las personas importantes de su entorno", evitar un castigo o reprimenda, defenderse ante una amenaza o refugiarse en un "mundo de ficción" ante la falta de afecto. Aún así, señalan que también es posible que esté "imitando el comportamiento de personas que son significativas para él".
"De los tres a los nueve años es el período de tiempo en el que tienen lugar los momentos oportunos en los que el niño asimila con más facilidad el aprendizaje de hábitos relacionados con la sinceridad y el sentimiento de justicia --explican los expertos--. El niño de cinco años se encuentra en el período sensitivo de la sinceridad".
Además, a los seis años, es cuando "comienzan a comprender el valor moral de la verdad y pueden esforzarse por interiorizarlo aunque, en ocasiones, les cuesta bastante".
En este sentido, señalan la observación y la imitación como dos de las principales herramientas de aprendizaje del menor, junto con la exigencia de padres y maestros, para adquirir la sinceridad como un hábito, por lo que subrayan que los padres "deben enseñar al niño a ser sincero desde pequeño".
De hecho, el presidente de AMEI-WAECE, Juan Sánchez Muliterno ha puesto de relieve la virtud de la sinceridad como una condición para "vivir más en contacto con la realidad, establecer una identidad personal más sólida, aumentar la autoestima y la confianza en sí mismo y educar en un criterio positivo para desarrollar una vida exitosa".
"Es la base para la adquisición de otros muchos como la honradez, la franqueza, la honestidad, la autenticidad, la nobleza, la lealtad, la confianza, la justicia, el aprecio, la amistad, la responsabilidad, el respeto, la espontaneidad, etc.", ha explicado.
CLAVES PARA EDUCAR EN LA SINCERIDAD.
En cuanto al modo de educar en la sinceridad, la primera de las recomendaciones que hace la asociación de educadores es la observación de la conducta del niño, para averiguar si el niño acostumbra a decir la verdad y, cuando lo haga, reforzar la conducta con aprobaciones y alabanzas.
En los casos en que no lo haga, sin embargo, destacan la importancia de averiguar por qué no ha sido sincero y corregirlo, eso sí, sin "hacer juicios de valor personal del niño" (como llamarle mentiroso o humillarle en público) ni presionarle para "hacerle sentir culpable".
"Se trata de modificar un aspecto de su comportamiento, no de cambiarlo a él como persona --señalan--. La culpa genera sentimientos negativos que interfieren en su equilibrio emocional".
Además, recomiendan que la correción incluya siempre un razonamiento, que si bien no siempre será asimilado desde la conciencia moral servirá para sentar las bases que formen dicha conciencia.
En este sentido, piden a los padres que proporcionen a sus hijos un clima "afectivo, de seguridad, aceptación y confianza", en el que el niño "puede ser él mismo sin miedo a ser rechazado por no cumplir las expectativas".
Por último, recuerdan que los padres deben convertirse en el "modelo que imitar". "Las pequeñas mentiras de conveniencia de los adultos son observadas e imitadas por los pequeños", aseguran los expertos.
Por ello, subrayan la importancia de responder con sinceridad a sus preguntas sin lanzar evasivas, aún cuando estas estén relacionadas con temas que los padres prefieran evitar.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Cómo reprender un niño de forma apropiada.

En cuestión de castigo para los niños, se puede aplicar el proverbio que dice: “ni mucho que queme el santo, ni poco que no lo alumbre”, es decir, el castigo en los niños es indispensable, sin embargo, es importante no maltratarlos físicamente, sino utilizar otras estrategias que corrijan a los pequeños, sin dañarlos.
Para saber de forma clara cómo reprender  un niño, para lograr su desarrollo integral y la erradicación de ciertas conductas que no son apropiadas, en este artículo se proporcionaran algunos consejos, que se deben tener en cuenta.
cuando los niños no obedecen

Consejos para saber cómo reprender un niño.

1. Para saber cómo reprender un niño no se debe confundir el castigo o corrección con el maltrato que muchos de los padres suelen aplicar a sus hijos, un ejemplo de ello es el de un padre que olvidó sus llaves dentro del auto y el niño se subió, lo encendió y como estaba con cambio, lo estrelló contra una de las paredes de la casa, causando algunos daños.
Cuando el padre se dio cuenta del incidente tomó un palo y golpeó sus dos manos tan fuerte que se las tuvieron que amputar. Aun sabiendo esto, puede haber métodos de reprender que no son otra cosa que crueldades contra los niños. Se deben reprender los niños de diversas maneras sin violencia física, en algunos casos quitándole un tiempo cosas que a ellos les gusta.
2.   El castigo debe llevar implícito la corrección de una conducta no adecuada por parte del niño, es decir, lo más importante es que el niño entienda el por qué se le está aplicando una sanción correctiva a la hora de determinar Cómo reprender un niño, no son golpes o un insulto producto de histeria, debe ser una acción tranquila para corregir a los pequeños.
3.  Una de las características del castigo es que sea coherente; esto quiere decir que en realidad el niño necesite una corrección y no solo se produzca el castigo porque los padres estén de mal genio. Es necesario tener en cuenta si el niño hizo algo que no es correcto a propósito o simplemente se equivocó. Este es el caso de cuando un niño se tropieza y se le cae un plato.
La coherencia en el castigo dejará una lección de aprendizaje, el niño consciente de su error, tratará de cambiar esta conducta. Esta es una de las formas acerca de Cómo reprender un niño,  sin ocasionarle ningún daño y sí, hacer que se esté formando su personalidad.
 4. Por último, vamos a nombrar algunos de los castigos adecuados, estos son no permitir que los niños vayan a un lugar, quitarles por un tiempo la computadora, el televisor o internet.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Papás, a comprar menos juguetes




Joshua Becker, autor del artículo, advirtió que el exceso de juguetes evita que el niño desarrolle su imaginación. Una conclusión a la que ya habían llegado los investigadores alemanes Rainer Strick y Ele Schubert, quienes en 1999 probaron que los menores no necesitan infinidad de objetos para divertirse. Estos científicos realizaron un experimento que consistió en retirar todos los juguetes de un salón de clases y dejar solo mesas y sillas. Después del aburrimiento inicial, los niños incorporaron estos elementos a sus juegos y terminaron inventando actividades con esos objetos.

Además de estimular su imaginación, en esta práctica los niños también aprenden a ser recursivos, pues tienen que resolver el problema de jugar con pocos materiales y objetos a la mano. Por eso también terminan aprendiendo el valor de la perseverancia y el reto que implica descifrar juguetes sobre los cuales no conocen su funcionamiento. Si el menor tiene múltiples opciones no se tomará el trabajo ni tendrá la paciencia de descubrir qué hay detrás de ese objeto desconocido.

Cuando un niño tiene un sin fin de alternativas para divertirse sus periodos de atención son muy cortos. Como siempre hay un juguete nuevo en línea de espera, los jóvenes no valoran el momento del juego y en cuestión de minutos pasarán a otro objeto. Por eso es muy común que, luego de la emoción inicial, los niños descarten y olviden los juguetes que pidieron insistentemente. Además, no cuidan los objetos porque siempre habrá un reemplazo a la mano.

Tener menos juguetes también le ayuda a los niños a ser más ordenados y a mantener sus habitaciones limpias. Así lo comprobó Ruth Soukup, una madre que desde 2010 maneja el portal Living Well Spending Less, quien un día decidió quitarles todos los juguetes a sus dos hijas como castigo.“Las niñas me miraron asombradas por algunos minutos y luego empezaron a ayudarme. Y así su cuarto estuvo limpio”, relató Ruth.

Después de tomar esta decisión, Soukup se dio cuenta de los beneficios que esto trajo para sus dos niñas. Notó que ellas se concentraban por más tiempo y con mayor facilidad. En vez de aburrirse sus hijas empezaron a colorear y a leer por más tiempo y pasaban toda la tarde jugando a las escondidas. Tanto así que Maggie, una de las hijas de Ruth, le dijo: “Esta bien que ya no tengamos juguetes, mamá, porque podemos leer y usar nuestra imaginación. Además no tenemos que limpiar todos los días”.

En el siguiente viaje que hicieron en familia sus hijas tampoco pidieron que les compraran juguetes pese a que pasaron por cientos de tiendas. “Son más capaces de apreciar las bendiciones que tienen y pueden disfrutar completamente el momento en el que están jugando. Ya no sienten la necesidad de pasar siempre a otra actividad. Son más creativas y pacientes, más inclinadas a compartir y empáticas a compartir con otros, pelean mucho menos”, escribió Ruth.

Desarrollar mejores habilidades sociales es otro de los beneficios de esta práctica. De acuerdo con Becker, los niños aprenden a compartir con otros y a tener mejores relaciones interpersonales, un hecho que va de la mano con que peleen menos y no sean egoístas, pues los juguetes son una fuente de discusión entre los menores. Si existen menos objetos para divertirse, los niños se verán obligados a compartir, colaborar y trabajar en equipo, capacidades que serán supremamente útiles en su proceso de crecimiento y adultez. Así que, papás, a comprar menos juguetes.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Los Derechos y "Deberes" del Niño.



Los Derechos del Niño son fundamentales e indiscutibles, es importante para que éstos se cumplan, que toda la sociedad, incluyendo los propios niños, conozcan que todo “derecho” conlleva una serie de responsabilidades que se convierten en unos “deberes”. Por ejemplo:
Derecho: El niño será protegido contra la discriminación racial
Deber: El niño aprenderá a querer a sus iguales de otras razas
Deber: El niño ha de jugar con sus iguales de otras razas

Para que este juego de “derechos y deberes” pueda realmente funcionar, es preciso que desde la primera infancia, eduquemos al niño en este sentido. Sabemos que, cuando el niño nace, desconoce sus derechos, sus obligaciones, las normas que rigen en “su comunidad”, los valores. Todo esto tendrá que ir aprendiéndolo y lo puede hacer de dos maneras:
- De manera espontánea
- De manera intencionada

Obviamente, si lo aprende de manera espontánea, el resultado puede ser “cualquiera”. Sin embargo, si se crea un programa educativo expresamente concebido y organizado de una forma consciente, es evidente que se puede alcanzar metas del desarrollo que no es posible lograr mediante la estimulación espontánea.

La actividad propuesta para este día es solo una pequeña parte de un programa más amplio elaborado por el Equipo Pedagógico de AMEI-WAECE donde pretendemos que los distintos agentes educativos conozcan los derechos de los niños, pero sobre todo ofrecerles un programa educativo donde no sólo se hable de los “derechos” sino que, asumiendo los deberes, poco a poco seamos más tolerantes y comprensivos y, en consecuencia, todos podamos Convivir Juntos y en Paz en la sociedad del mañana.

ACTIVIDAD PROPUESTA
(Haga click en la imagen para descargar las actividades en pdf)


El listado completo de DERECHOS y DEBERES asociados es el siguiente (Disponibles en la web de AMEI-WAECE):

DERECHO: El niño gozara de protección especial 
DEBER: El niño protegerá a los otros niños
DERECHO:El niño tendrá nombre y nacionalidad
DEBER: El niño llamara a los otros niños por su nombre
DEBER: El niño respetara la nacionalidad de los otros niños


DERECHO:El niño tendrá salud y disfrutara de los servicios
DEBER: El niño cuidará de su salud
DEBER: El niño se ha de comportar en los servicios de salud

DERECHO:El niño impedido debe recibir atención y cuidado
DEBER: El niño cuidará y atenderá a los niños impedidos

DERECHO:El niño necesita amor y compresión
DEBER: El niño debe ser cariñoso con los demás
DEBER: El niño deberá colaborar a crear un ambiente afectivo y de cuidado


DERECHO:El niño deberá recibir educación
DEBER: El niño a de atender y comportarse bien en el aula
DEBER: El niño ayudará a los otros en el aprendizaje


DERECHO:El niño debe disfrutar de los juegos y recreaciones
DEBER: El niño participará de modo adecuado en los juegos
DEBER: El niño compartirá sus juegos y juguetes con los demás
DEBER: El niño evitará los conflictos durante sus juegos


DERECHO:El niño ha de recibir protección y socorro 
DEBER: El niño protegerá y socorrerá a los demás
DEBER: Los niños mayores protegerán y socorrerán a los más pequeños


DERECHO:El niño ha de ser protegido contra la crueldad y el abandono
DEBER: El niño querrá a sus amigos y no los maltratara
DEBER: El niño protegerá a los animales y no será cruel con ellos


DERECHO:En niño no trabajará hasta determinada edad
DEBER: El niño debe aprender el amor al trabajo y respetar a los trabajadores
DEBER: El niño colaborará en distintas tareas en el centro infantil


DERECHO:El niño será protegido contra la discriminación racial
DEBER: El niño aprenderá a querer a sus iguales de otras razas
DEBER: El niño ha de jugar con sus iguales de otras razas


DERECHO:El niño podrá expresarse libremente y tendrá una opinión
DEBER: El niño dejará que sus amiguitos opinen y se expresen libremente

DERECHO:El niño tiene derecho a tener una conciencia y religión
DEBER: El niño respetará las creencias religiosas de sus amigos, no hará burlas ni mofas de ellos
DERECHO:El niño debe ser preservado del abuso físico y mental
DEBER: El niño no abusará de sus iguales más pequeños
DEBER: El niño no se burlará, ridiculizará o mofara de sus iguales


DERECHO:El niño ha de preservar su vida
DEBER: El niño preservara su propia vida

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Menos consumo y más imaginación.

Hoy en día los niños y niñas tienen muchas cosas, juguetes de todo tipo, ropa, aparatos electrónicos, etc. A pesar de tener tantas cosas, parecen no estar satisfechos, siempre hay algo que quieren o necesitan, y a pesar de ello suelen aburrirse con frecuencia. Tal vez lo que realmente necesitan los niños y las niñas no sean tantas cosas y si una mayor imaginación o capacidad de crear juegos sin aburrirse.

El consumismo infantil

frases imaginaciónVivimos en una sociedad extremadamente consumista, donde los niños y niñas se ven bombardeos por mensajes desde diversos medios acerca de los beneficios del consumo. Son muchos los mensajes en los que los niños pueden ver modelos de personas exitosas con diferentes adquisiciones: desde coches, joyas, perfumes, ropa, etc. En los diferentes medios el éxito social aparece asociado a lo que la persona tenga, cuantas más cosas y más lujosas sean, mayor es el éxito asociado a la persona.
Los niños y niñas están expuestos a esos mensajes y rápidamente los interiorizan, llegando a creer que necesitan tener muchas cosas para tener éxito social, para garantizar su felicidad.
Los niños crecen queriendo consumir, entran así en un sistema que les incita a gastar, pero con el que nunca estarán satisfechos. Seguramente alcancen un aparente éxito social, pero difícilmente alcanzarán la felicidad. Quedarán condenados a un vació que tratan de llenar a través del consumo, pero aunque tengan cosas no tendrán la felicidad. Las cosas nos entretienen por un momento, pero rápidamente dejan de resultar interesantes.

Más Imaginación y menos consumo

A pesar de tener de todo los niños continúan aburriéndose, en seguida se cansan de sus juguetes, incluso de aquellos más deseados. No saben jugar, no saben qué hacer con sus juguetes, y pronto dejan de llamar su atención, centrándose ahora en descubrir nuevos juguetes a desear.
Este afán por consumir, limita su educación y desarrollo. En el afán por darles de todo los adultos hemos olvidado lo que realmente necesitan para ser felices. No sé trata de tantos juguetes, no se trata de aparatos nuevos, ni ropas modernas, sino se trata de saber jugar, de permitirles desarrollar su imaginación y crear así mundos fantásticos que potencien su desarrollo.
La imaginación es la clave para disfrutar, no es lo que tenemos sino saber aprovechar lo que tenemos, lo que hacemos con ello.
Consejos contra el consumismo infantil.
  • Enseña a los niños a valorar lo que son y lo que hacen antes de lo que tienen o no tienen.
  • Sirve de ejemplo para ellos, procura cambiar tus valores, y en lugar de consumir, pasa más tiempo en familia, busca actividades sencillas pero llenas de experiencias.
  • Permite que desarrollen su imaginación, deja que jueguen con juguetes sencillos en los que los protagonistas del juego vuelvan a ser los niños y no el juguete.
  • Controla y revisa los medios a los que tienen acceso, procura que los contenidos estén destinados al público infantil y evita demasiadas horas de TV.
  • Muéstrale como el éxito social no depende de lo que tienes. Enséñale que la familia, los verdaderos amigos llenan más que muchos amigos desconocidos.